A unos días del inicio del proceso electoral 2026-2027, Morena continúa con una amplia ventaja rumbo a la elección de diputados federales del próximo año, mientras la oposición continúa fragmentada y sin un segundo lugar claramente definido. Así lo revela la más reciente encuesta nacional en vivienda de Buendía & Márquez en exclusiva para El Universal.
Si hoy fueran las elecciones, 35% votaría por Morena, 11% por PAN, 9% por PRI, 9% por Movimiento Ciudadano, 5% por PVEM y 2% por PT. Además, 28% no declara preferencia. El margen de error de la encuesta no permite establecer con claridad qué partido ocupa la segunda posición. Al eliminar la no respuesta, Morena obtiene 48% de la preferencia efectiva, mientras PAN se ubica en 15%, PRI en 13% y Movimiento Ciudadano en 12%. Los partidos de nueva creación todavía muestran una presencia electoral incipiente: PAZ no registró menciones en la muestra, mientras que Somos alcanza apenas 1%; este último fue medido en la encuesta con su nombre anterior, Somos México, antes de que el INE rechazara esa denominación.
Aunque las diferencias entre PAN, PRI y Movimiento Ciudadano en esta medición no son suficientemente amplias para establecer un segundo lugar con certeza estadística, el PAN aparece de manera recurrente con la mayor estimación entre los partidos de oposición a lo largo de la serie, lo que sugiere una ventaja pequeña pero consistente.
El electorado se encuentra dividido en torno al rumbo del país: 41% considera que México va por buen o muy buen camino y 43% piensa que va por mal o muy mal camino. Sin embargo, hasta ahora el descontento no se ha coordinado alrededor de una alternativa opositora. Entre quienes consideran que el país va mal, PAN obtiene 27% de la preferencia efectiva, PRI y Movimiento Ciudadano 19% cada uno, mientras Morena conserva 22%.
La imagen de los partidos ayuda a contextualizar este patrón. Morena continúa siendo el partido mejor evaluado: 56% tiene una opinión positiva, frente a 29% de opiniones negativas, para un balance de +27 puntos. Movimiento Ciudadano (+6) y PVEM (+3) también registran saldos positivos, aunque modestos, mientras PT se encuentra prácticamente en terreno neutral (-1). En contraste, PAN (-27) y PRI (-39) mantienen los mayores balances negativos.
Los ciudadanos muestran atención a varios de los temas que han ocupado la agenda pública reciente. El 78% dice haber escuchado noticias relacionadas con el contrabando de gasolina o “huachicol fiscal”; 62% conoce la solicitud del gobierno de Estados Unidos para detener al gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya; 61% ha escuchado sobre la propuesta para limitar el uso de plataformas digitales y redes sociales entre niñas, niños y adolescentes, y 50% conoce el retiro de la visa de Andrés López Beltrán por parte del gobierno estadounidense.
El conocimiento de estos episodios, sin embargo, no implica necesariamente que produzcan un reordenamiento electoral. El caso del retiro de visas a políticos mexicanos ofrece un ejemplo. La opinión pública está prácticamente dividida en las narrativas sobre este tema: 46% considera que retirar una visa es meramente una decisión de Estados Unidos para determinar quién entra a su territorio, mientras 45% lo interpreta como una forma de intervención política sobre México.
Las diferencias en esa interpretación están asociadas con ciertas variaciones en la preferencia electoral, pero no modifican sustantivamente la posición relativa de los partidos. Entre quienes consideran el retiro de visas una decisión de Estados Unidos, Morena obtiene 41% de la preferencia efectiva, frente a 16% de PAN, 16% de Movimiento Ciudadano y 13% de PRI. Entre quienes lo consideran una forma de intervención política, Morena aumenta a 53%, mientras PAN obtiene 15%, PRI 12% y MC 11%.
En conjunto, la encuesta muestra una competencia en la que Morena conserva una ventaja amplia, mientras el principal límite de la oposición sigue siendo su fragmentación. Existe un electorado importante que considera que el país va por mal camino y una proporción considerable que presta atención a noticias potencialmente adversas para el oficialismo. En los meses siguientes los partidos buscarán definir las narrativas triunfadoras y así convertir la información en votos. Esa es la esencia de toda campaña electoral.

