Morena se mantiene al frente en la intención de voto para la próxima elección de diputados federales. Una oposición fragmentada le permite una amplia ventaja sobre el segundo lugar. Si hoy fueran las elecciones, 34% votaría por Morena, 14% por PAN, 12% por Movimiento Ciudadano, 8% por PRI, 7% por PVEM y 3% por PT. Además, 22% no declara preferencia. Así lo revela la más reciente encuesta nacional en vivienda de Buendía & Márquez en exclusiva para El Universal.
Los resultados de la encuesta sugieren que el efecto de “irse con el ganador” generado por la elección presidencial del año pasado comienza a disiparse: Morena pasa de una intención de voto de 46% en febrero de 2025 a 34% en febrero de 2026. Aunque continúa muy lejos de Morena, el PAN ha sido el partido que más se ha recuperado. En el lapso de un año su intención de voto pasó de 7% a 14%, disputando la segunda posición con Movimiento Ciudadano.
Este ajuste en la preferencia electoral ocurre en paralelo con un cambio en la identidad partidista. La proporción de personas que se considera “de Morena” se ubica actualmente en 34%, por debajo del 45% reportado en febrero de 2025. Esta pérdida no se ha trasladado a otro partido sino al segmento independiente. Después de la elección de 2024, PAN y PRI mantienen una identificación partidista que oscila alrededor de 5%, un rango que era común para los partidos emergentes en el sistema de partidos previo al obradorismo. El segmento apartidista, en cambio, ha aumentado su tamaño al pasar de 35 a 42 por ciento en el mismo periodo.
¿Qué cambios son factibles de observar a corto plazo? ¿Hacia dónde podrían moverse las preferencias? Cuando se pide a los encuestados que indiquen por cuál otro partido podrían votar, 31% no menciona alguno. Entre quienes sí lo hacen, PVEM aparece con 14%, MC con 13%, PT con 12%, PRI con 11%, PAN con 10% y Morena con 9%. En otras palabras, el voto potencial fuera de la primera preferencia tiene una gran dispersión.
En el cruce entre primera y segunda opción, Morena sigue siendo una fuente importante de segundas preferencias para votantes de PVEM, PT y MC, mientras que PAN y PRI muestran intercambios más modestos entre sí y con el resto.
La imagen de los partidos explica estos patrones. Morena conserva la mejor evaluación: 54% tiene opinión positiva del partido (muy buena o buena), frente a 27% de negativas, para un balance de +27 puntos. Movimiento Ciudadano aparece en segundo lugar en imagen, con balance de +7, seguido del PVEM con +2. Esto ayuda a entender por qué MC compite por la segunda posición. El partido naranja mantiene una imagen favorable, pero aún no logra consolidar una ventaja equivalente en preferencia electoral.
En terreno negativo quedan PT (-7), PAN (-26) y PRI (-45), que vuelve a ser el partido con peor saldo de opinión. La brecha entre Morena y el resto sigue siendo amplia, aunque en la serie histórica la opinión positiva de Morena cae de 70% en febrero de 2025 a 54% en febrero de 2026.
El análisis incluye un ejercicio útil para entender la estructura de la competencia: un mapa de escalamiento multidimensional construido a partir de las opiniones sobre los partidos. En términos simples, se trata de un “mapa” de percepciones. Los partidos que suelen gustar o disgustar a los mismos grupos aparecen cerca, y los que generan reacciones opuestas quedan lejos.
En esta medición, la primera dimensión separa con claridad al oficialismo y la oposición. Morena, PT y PVEM se agrupan de un lado, mientras PAN y PRI quedan del otro. La distancia mayor se observa entre Morena y los partidos tradicionales de oposición, lo que confirma que el eje dominante es el clivaje gobierno-oposición. De ahí que es más difícil que un elector transite de un extremo del eje al otro. En cambio, MC se ubica como un partido “bisagra” con oportunidad de crecimiento, porque su imagen ante el electorado no está determinada por lo que éstos piensan de Morena, PAN o PRI.
Otro aspecto del estudio es la revocación de mandato. A la pregunta sobre si Claudia Sheinbaum “debería seguir en la Presidencia o “perder el cargo por pérdida de confianza”, 69% responde que debe continuar, frente a 27% que apoya la revocación. Entre quienes quieren que siga, 46% votaría por Morena; entre quienes apoyan la revocación, el voto se dispersa entre PAN (25%), MC (18%) y PRI (14%).
En conjunto, la encuesta dibuja una contienda legislativa con Morena como fuerza dominante, pero ya no con la misma holgura de hace un año. Los principales cambios electorales son la caída en identificación partidista morenista, el aumento de independientes y la recuperación parcial de PAN y MC en intención de voto. Sin embargo, la falta de coordinación de los electores descontentos en torno a una alternativa opositora le otorgan a Morena una amplia delantera.


